jueves, 17 de diciembre de 2009

Tiempo de crisis y empatía


Hoy en día crisis significa falta de dinero. A muchas personas se les hace muy difícil ver las oportunidades que aparecen en los momentos difíciles. Para muchos otros, un cambio en el curso esperado de los acontecimientos puede significar el final. Para otros, por el contrario, una crisis significa una oportunidad de aprendizaje. De la misma manera cuando se atraviesa por una crisis, podemos convertirla en nuevas oportunidades. Las oportunidades no llegan, hay que crearlas, hay que generarlas y eso se logra con el compromiso de lo que tú quieres ver en tu vida. Sir Francis Bacon decía: “Un hombre sabio se procurará más oportunidades de las que se le presentan.” Lo cierto es que en muchos de los casos, pasado un tiempo, la mayoría de las personas encuentran la forma de seguir adelante incluso frente a situaciones realmente complejas.
Esto no quiere decir que, por ejemplo, una pérdida importante sea un momento de alegría, que la falta de dinero es un motivo de celebración o que la situación económica de nuestro país es causa de regocijo. Lo que si puede afirmar es que la crisis es un llamado de la realidad que nos invita a observarnos y a reinventarnos.

¿Qué es una crisis? Una crisis es un estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente, por la incapacidad del individuo para abordar situaciones particulares utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas, y por el potencial para obtener un resultado radicalmente positivo o negativo (Papalia, et. al, 2001). Crisis significa al mismo tiempo peligro y oportunidad. El significado que le demos dependerá de la actitud que asumamos ante la situación. Si adoptamos una actitud derrotista, pesimista, la crisis traerá sólo aspectos negativos a nuestra vida. Si por el contrario asumimos una actitud positiva, de esperanza y de oportunidad, creceremos como individuos y como seres humanos. Es el momento de elegir.

En momentos como los que vivimos actualmente, parece urgente revisar la mirada que tenemos de nosotros mismos, de nuestras organizaciones y nuestra región. La crisis nos da la oportunidad de evolucionar a una visión más responsable de nosotros mismos y de nuestro entorno. En ocasiones una crisis es lo que cambia nuestra forma de ver la vida. Si nos permitiesen progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiríamos en personas que no tienen la posibilidad de seguir desarrollándose como individuos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.

Cuando imaginamos la felicidad solemos llevar el pensamiento hacia lugares paradisíacos donde todo parece perfecto, donde todo aquello que queremos, aparece de la nada, sin esfuerzo. Una realidad idealizada, un cuento de hadas con el que muchos sueñan.

Si algo en mi vida no me satisface hoy, no importa cuántos libros de psicología o autoayuda pueda leer o a cuantos expertos acuda, sino tomo acciones sobre ello. Toda decisión implica acción, visión sin acción no es más que un sueño. Es momento de actuar. Es tiempo de decidir crecer, mejorar y luchar por una mejor calidad de vida.

La situación financiera mundial nos invita a enfrentarla con una gran dosis de creatividad, con autodeterminación y responsabilidad. La situación existe, es real, no desaparecerá simplemente por imaginar que no está. Tomemos acción y busquemos alternativas. ¿Qué debo hacer?
¿Cómo actuar? ¿Qué pasos debo seguir para superar una crisis? (Ruíz, 2009)

  1. Acepta tu nueva realidad
  2. Comunícala a gente positiva; familia y allegados
  3. Habla con tus familiares, hijos y padres
  4. Haz los ajustes económicos necesarios
  5. Fortalece tu área espiritual
  6. Realiza actividades recreativas
  7. Busca un nuevo empleo
  8. Evita la negación
Debemos pensar que la palabra crisis es solamente eso, una palabra. TODOS debemos explorar nuevas posibilidades, actuar, no ser presos del pánico. Hoy es día de preguntarnos lo que podemos hacer por nuestras familias, por nuestras organizaciones y por nuestro país. La responsabilidad mayor en este momento, es de todos, es ser solidarios y empáticos con el prójimo. Hoy es el mejor día para comenzar a ver la crisis como una oportunidad para cambiar, mejorar nuestra vida y generar posibilidades.

¿Estás listo o lista para hacer de cada día el mejor de tu vida?


Hilda M. Capó Iriarte
Consejera Profesional

REFERENCIAS
Papalia, D., et. al. (2001). Desarrollo Humano, 7ª. Edición. Colombia: McGraw Hill
Ruíz, G. (2009, septiembre 8). Tiempo de solidaridad y empatía. El Nuevo Día. p. 8