Esto no quiere decir que, por ejemplo, una pérdida importante sea un momento de alegría, que la falta de dinero es un motivo de celebración o que la situación económica de nuestro país es causa de regocijo. Lo que si puede afirmar es que la crisis es un llamado de la realidad que nos invita a observarnos y a reinventarnos.
¿Qué es una crisis? Una crisis es un estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente, por la incapacidad del individuo para abordar situaciones particulares utilizando métodos acostumbrados para la solución de problemas, y por el potencial para obtener un resultado radicalmente positivo o negativo (Papalia, et. al, 2001). Crisis significa al mismo tiempo peligro y oportunidad. El significado que le demos dependerá de la actitud que asumamos ante la situación. Si adoptamos una actitud derrotista, pesimista, la crisis traerá sólo aspectos negativos a nuestra vida. Si por el contrario asumimos una actitud positiva, de esperanza y de oportunidad, creceremos como individuos y como seres humanos. Es el momento de elegir.
En momentos como los que vivimos actualmente, parece urgente revisar la mirada que tenemos de nosotros mismos, de nuestras organizaciones y nuestra región. La crisis nos da la oportunidad de evolucionar a una visión más responsable de nosotros mismos y de nuestro entorno. En ocasiones una crisis es lo que cambia nuestra forma de ver la vida. Si nos permitiesen progresar por nuestras vidas sin obstáculos, nos convertiríamos en personas que no tienen la posibilidad de seguir desarrollándose como individuos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido.
Cuando imaginamos la felicidad solemos llevar el pensamiento hacia lugares paradisíacos donde todo parece perfecto, donde todo aquello que queremos, aparece de la nada, sin esfuerzo. Una realidad idealizada, un cuento de hadas con el que muchos sueñan.
Si algo en mi vida no me satisface hoy, no importa cuántos libros de psicología o autoayuda pueda leer o a cuantos expertos acuda, sino tomo acciones sobre ello. Toda decisión implica acción, visión sin acción no es más que un sueño. Es momento de actuar. Es tiempo de decidir crecer, mejorar y luchar por una mejor calidad de vida.
La situación financiera mundial nos invita a enfrentarla con una gran dosis de creatividad, con autodeterminación y responsabilidad. La situación existe, es real, no desaparecerá simplemente por imaginar que no está. Tomemos acción y busquemos alternativas. ¿Qué debo hacer?
¿Cómo actuar? ¿Qué pasos debo seguir para superar una crisis? (Ruíz, 2009)
- Acepta tu nueva realidad
- Comunícala a gente positiva; familia y allegados
- Habla con tus familiares, hijos y padres
- Haz los ajustes económicos necesarios
- Fortalece tu área espiritual
- Realiza actividades recreativas
- Busca un nuevo empleo
- Evita la negación
¿Estás listo o lista para hacer de cada día el mejor de tu vida?
Hilda M. Capó Iriarte
Consejera Profesional
REFERENCIAS
Papalia, D., et. al. (2001). Desarrollo Humano, 7ª. Edición. Colombia: McGraw Hill
Ruíz, G. (2009, septiembre 8). Tiempo de solidaridad y empatía. El Nuevo Día. p. 8

Hilda te felicito y de verdad que me gusto muchísimo, quisiera añadir un escrito de la crisis según Albert Einstein.
ResponderEliminarNo pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
KRLITOS NIEVES