Se desprende que, al consumir alcohol, los estudiantes universitarios disminuyen su asistencia a clases, bajan su rendimiento tanto en proyectos como en exámenes y experimentan problemas para poder concentrarse en el material de sus clases.
¿Acaso no has experimentado una seria resaca o “hangover” luego de “parisear”? Pues, ha quedado demostrado que aquéllos que sufren los efectos negativos del uso de alcohol se afectan negativamente en su desempeño académico. En otras palabras, cuando recibas tus informes de notas vas a ver cómo has bajado las mismas. Es tan sencillo como que el tiempo que le dedicas al consumo del alcohol estará actuando en contra de tener una vida saludable y productiva.
Entre los efectos a largo plazo cabe mencionar, cirrosis del hígado, desórdenes neurológicos, daño cardiovascular, enfermedades pancreáticas y síndrome fetal de alcohol. A corto plazo, notarás pobre salud, comportamiento social perturbador y pobre desempeño académico. Recuerda que es una trampa el creer que al tomar alcohol logras liberar el estrés. Por el contrario, aumentarán tus problemas, y verás cómo se te hace más difícil finalizar tus estudios, lo cual conlleva que a menor preparación académica más bajo será tu salario. Adopta estilos de vida saludables, y verás cómo todo se te va a hacer más fácil. Te podrás concentrar mejor y alcanzarás tus metas. Podrás sonreirle a la vida, y la vida te sonreirá a ti. Porque:
“Prevenir es vivir.”